Oraciones que alinean patitos

Elige tus batallas
Si lees todo el pasaje, podrás ver a un David que obedeciendo el mandato de su padre llega casi sin quererlo al campo de batalla donde el gigante Goliat tenía a todo el ejército israelí aterrado y profundamente perturbado (vs. 11).

Si lees todo el pasaje, podrás ver a un David que obedeciendo el mandato de su padre llega casi sin quererlo al campo de batalla donde el gigante Goliat tenía a todo el ejército israelí aterrado y profundamente perturbado (vs. 11).

Aprende a pedir ayuda
Tendemos a compartir nuestros triunfos, pero nos cuesta pedir ayuda en las derrotas. Errar es no dar la talla. El otro puede y yo no.

Tendemos a compartir nuestros triunfos, pero nos cuesta pedir ayuda en las derrotas. Errar es no dar la talla. El otro puede y yo no.

Quiérete bien
La calidad de amor que tengas para los demás será el amor con que te amas a ti mismo. Entonces, la relación más importante (luego de la que tienes con Jesucristo), es la que tienes contigo.

La calidad de amor que tengas para los demás será el amor con que te amas a ti mismo. Entonces, la relación más importante (luego de la que tienes con Jesucristo), es la que tienes contigo.

¿Estás comiendo con los cerdos o en la mesa del Rey?
Podemos pensar: ¿Cómo puede ser que ni siquiera le dieran la comida de los cerdos para alimentarse?

Podemos pensar: ¿Cómo puede ser que ni siquiera le dieran la comida de los cerdos para alimentarse?

"Lo que decimos y lo que nos dicen" Parte II: Declaraciones
Frecuentemente oímos declaraciones que se hacen con liviandad: “te quiero”, (cuando luego no se comportan en consecuencia). O hacemos declaraciones de las que luego no nos hacemos cargo “yo me comprometo a.…” (y luego nos excusamos o simplemente, nos borramos). Proverbios 10:19 (RVR1960) dice: “En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente”.

Frecuentemente oímos declaraciones que se hacen con liviandad: “te quiero”, (cuando luego no se comportan en consecuencia). O hacemos declaraciones de las que luego no nos hacemos cargo “yo me comprometo a.…” (y luego nos excusamos o simplemente, nos borramos). Proverbios 10:19 (RVR1960) dice: “En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente”.

Propósito y adversidad
Los principios sobre los cuales Dios basó el universo se cumplen para todos los seres humanos. Nuestra sociedad está llena de historias de gente común que superando todos los obstáculos [oposición y rechazo], nos dejó un legado de perseverancia más allá de toda adversidad:

Los principios sobre los cuales Dios basó el universo se cumplen para todos los seres humanos. Nuestra sociedad está llena de historias de gente común que superando todos los obstáculos [oposición y rechazo], nos dejó un legado de perseverancia más allá de toda adversidad:

Tu? No puedes!!
El Señor Jesús regresa a su tierra de la infancia, Nazaret, una vez comenzado su Ministerio Público, y uno podría esperar que sus conocidos, vecinos, maestros, amigos, se pondrían muy contentos al ver que regresaba a su tierra para compartir con ellos un tiempo.

El Señor Jesús regresa a su tierra de la infancia, Nazaret, una vez comenzado su Ministerio Público, y uno podría esperar que sus conocidos, vecinos, maestros, amigos, se pondrían muy contentos al ver que regresaba a su tierra para compartir con ellos un tiempo.

La regla del 80/20
Tiempo atrás un maestro de las ventas Brian Tracy, utilizó al principio de Pareto o Regla del 80/20 como una analogía para explicar que: “El 20% de los mejores vendedores ganan el 80% del dinero, y el 80% de los peores vendedores ganan sólo el 20% del dinero”. No sé qué opinas tú, pero si yo fuera hoy una vendedora, sin lugar a dudas quisiera estar entre el 20% de los que ganan el 80% del dinero! ¿Tú no?

Tiempo atrás un maestro de las ventas Brian Tracy, utilizó al principio de Pareto o Regla del 80/20 como una analogía para explicar que: “El 20% de los mejores vendedores ganan el 80% del dinero, y el 80% de los peores vendedores ganan sólo el 20% del dinero”. No sé qué opinas tú, pero si yo fuera hoy una vendedora, sin lugar a dudas quisiera estar entre el 20% de los que ganan el 80% del dinero! ¿Tú no?