Oraciones que alinean patitos

Aprende a pedir ayuda
Tendemos a compartir nuestros triunfos, pero nos cuesta pedir ayuda en las derrotas. Errar es no dar la talla. El otro puede y yo no.

Tendemos a compartir nuestros triunfos, pero nos cuesta pedir ayuda en las derrotas. Errar es no dar la talla. El otro puede y yo no.

Tu? No puedes!!
El Señor Jesús regresa a su tierra de la infancia, Nazaret, una vez comenzado su Ministerio Público, y uno podría esperar que sus conocidos, vecinos, maestros, amigos, se pondrían muy contentos al ver que regresaba a su tierra para compartir con ellos un tiempo.

El Señor Jesús regresa a su tierra de la infancia, Nazaret, una vez comenzado su Ministerio Público, y uno podría esperar que sus conocidos, vecinos, maestros, amigos, se pondrían muy contentos al ver que regresaba a su tierra para compartir con ellos un tiempo.

Hola guapo! Quería agradecerte.
Cuando no te sientes valorado o reconocido, duele. Es muy duro cuando te esfuerzas en dar lo mejor de ti y en lugar de recibir un “gracias” eres ignorado, destratado o rechazado.

Cuando no te sientes valorado o reconocido, duele. Es muy duro cuando te esfuerzas en dar lo mejor de ti y en lugar de recibir un “gracias” eres ignorado, destratado o rechazado.

Lejos de la contaminación
Daniel y sus amigos: Ananías, Misael y Azarías eran jóvenes de Judá con un buen pasar, quienes repentinamente vivieron algo que cambió sus vidas para siempre: el rey de Babilonia, Nabucodonosor sitió a Jerusalén y luego la conquistó. Al dolor, al temor y al desgaste del sitio, les sobrevino el ser separados de sus familias y llevados junto con otros jóvenes israelitas, por Aspenaz el jefe de los oficiales de Babilonia a un entrenamiento que duraría tres años.

Daniel y sus amigos: Ananías, Misael y Azarías eran jóvenes de Judá con un buen pasar, quienes repentinamente vivieron algo que cambió sus vidas para siempre: el rey de Babilonia, Nabucodonosor sitió a Jerusalén y luego la conquistó. Al dolor, al temor y al desgaste del sitio, les sobrevino el ser separados de sus familias y llevados junto con otros jóvenes israelitas, por Aspenaz el jefe de los oficiales de Babilonia a un entrenamiento que duraría tres años.

Elige tus batallas
Si lees todo el pasaje, podrás ver a un David que obedeciendo el mandato de su padre llega casi sin quererlo al campo de batalla donde el gigante Goliat tenía a todo el ejército israelí aterrado y profundamente perturbado (vs. 11).

Si lees todo el pasaje, podrás ver a un David que obedeciendo el mandato de su padre llega casi sin quererlo al campo de batalla donde el gigante Goliat tenía a todo el ejército israelí aterrado y profundamente perturbado (vs. 11).

Lo que decimos y lo que nos dicen. Parte III: Juicios
Si bien todos nos comunicarnos, no es frecuente que nos detengamos a reflexionar sobre el poder de nuestro hablar cotidiano. Lo que nos decimos a nosotros mismos o a otros tiene la enorme capacidad de cambiar la realidad, nuestro presente y nuestro futuro.

Si bien todos nos comunicarnos, no es frecuente que nos detengamos a reflexionar sobre el poder de nuestro hablar cotidiano. Lo que nos decimos a nosotros mismos o a otros tiene la enorme capacidad de cambiar la realidad, nuestro presente y nuestro futuro.

Hola, todo bien?
La virtualidad acrecentó la distancia entre las personas. Aun estando interconectados todo el día, y aún pasando horas jugando en red, estando llenos de reuniones por Zoom y formando parte de muchos grupos de whats app, podemos sentirnos profundamente solos, distanciados del otro emocionalmente y cada vez más retraídos hacia el mundo virtual, donde nos sentimos más “seguros”.

La virtualidad acrecentó la distancia entre las personas. Aun estando interconectados todo el día, y aún pasando horas jugando en red, estando llenos de reuniones por Zoom y formando parte de muchos grupos de whats app, podemos sentirnos profundamente solos, distanciados del otro emocionalmente y cada vez más retraídos hacia el mundo virtual, donde nos sentimos más “seguros”.

La regla del 80/20
Tiempo atrás un maestro de las ventas Brian Tracy, utilizó al principio de Pareto o Regla del 80/20 como una analogía para explicar que: “El 20% de los mejores vendedores ganan el 80% del dinero, y el 80% de los peores vendedores ganan sólo el 20% del dinero”. No sé qué opinas tú, pero si yo fuera hoy una vendedora, sin lugar a dudas quisiera estar entre el 20% de los que ganan el 80% del dinero! ¿Tú no?

Tiempo atrás un maestro de las ventas Brian Tracy, utilizó al principio de Pareto o Regla del 80/20 como una analogía para explicar que: “El 20% de los mejores vendedores ganan el 80% del dinero, y el 80% de los peores vendedores ganan sólo el 20% del dinero”. No sé qué opinas tú, pero si yo fuera hoy una vendedora, sin lugar a dudas quisiera estar entre el 20% de los que ganan el 80% del dinero! ¿Tú no?