Oraciones que alinean patitos

Busca la paz de Dios
Acepté a Cristo como Señor de mi vida cuando tenía 20 años y el regalo más precioso que El me dio fue su paz. Desde ese momento no hubo un solo día de mi vida en el cual no me diera cuenta inmediatamente cuando me quedaba sin esa paz. Y cuando eso ocurría era porque había permitido que en mi vida entraran el afán o el pecado (la mejor explicación sobre que es el pecado la da el pastor Carlos Mraida al decir que pecado es la separación del ser humano de Dios como su Padre).

Acepté a Cristo como Señor de mi vida cuando tenía 20 años y el regalo más precioso que El me dio fue su paz. Desde ese momento no hubo un solo día de mi vida en el cual no me diera cuenta inmediatamente cuando me quedaba sin esa paz. Y cuando eso ocurría era porque había permitido que en mi vida entraran el afán o el pecado (la mejor explicación sobre que es el pecado la da el pastor Carlos Mraida al decir que pecado es la separación del ser humano de Dios como su Padre).

En un instante, todo puede cambiar
Es posible que haya momentos en la vida donde te sientas “atrapado”, como si no tuvieras escapatoria de aquello que estas viviendo. Llega la noche y esperas que algo cambie, pero al despertar todo continúa igual, y te preguntas:

Es posible que haya momentos en la vida donde te sientas “atrapado”, como si no tuvieras escapatoria de aquello que estas viviendo. Llega la noche y esperas que algo cambie, pero al despertar todo continúa igual, y te preguntas:

Tu? No puedes!!
El Señor Jesús regresa a su tierra de la infancia, Nazaret, una vez comenzado su Ministerio Público, y uno podría esperar que sus conocidos, vecinos, maestros, amigos, se pondrían muy contentos al ver que regresaba a su tierra para compartir con ellos un tiempo.

El Señor Jesús regresa a su tierra de la infancia, Nazaret, una vez comenzado su Ministerio Público, y uno podría esperar que sus conocidos, vecinos, maestros, amigos, se pondrían muy contentos al ver que regresaba a su tierra para compartir con ellos un tiempo.

Hola, todo bien?
La virtualidad acrecentó la distancia entre las personas. Aun estando interconectados todo el día, y aún pasando horas jugando en red, estando llenos de reuniones por Zoom y formando parte de muchos grupos de whats app, podemos sentirnos profundamente solos, distanciados del otro emocionalmente y cada vez más retraídos hacia el mundo virtual, donde nos sentimos más “seguros”.

La virtualidad acrecentó la distancia entre las personas. Aun estando interconectados todo el día, y aún pasando horas jugando en red, estando llenos de reuniones por Zoom y formando parte de muchos grupos de whats app, podemos sentirnos profundamente solos, distanciados del otro emocionalmente y cada vez más retraídos hacia el mundo virtual, donde nos sentimos más “seguros”.

A tu manera
Una frase frecuentemente utilizada en la enseñanza de negocios, dice: “si haces lo mismo que otro hizo, obtendrás resultados similares”. Si bien tiene un cierto sentido [cuando hablamos de principios], no siempre es aplicable al resto de las situaciones.

Una frase frecuentemente utilizada en la enseñanza de negocios, dice: “si haces lo mismo que otro hizo, obtendrás resultados similares”. Si bien tiene un cierto sentido [cuando hablamos de principios], no siempre es aplicable al resto de las situaciones.

Es sabio decir NO
La declaración del NO es una de las más importantes que tienes que aprender a expresar. Ya que muestra tu autonomía como persona y otorga valor a tu dignidad.

La declaración del NO es una de las más importantes que tienes que aprender a expresar. Ya que muestra tu autonomía como persona y otorga valor a tu dignidad.

¿Dónde te encuentras?
¿Has pasado alguna vez por tiempos de gran incertidumbre, donde te levantas y no sabes bien cómo o por dónde continuar tu camino?

¿Has pasado alguna vez por tiempos de gran incertidumbre, donde te levantas y no sabes bien cómo o por dónde continuar tu camino?

Aprende a pedir ayuda
Tendemos a compartir nuestros triunfos, pero nos cuesta pedir ayuda en las derrotas. Errar es no dar la talla. El otro puede y yo no.

Tendemos a compartir nuestros triunfos, pero nos cuesta pedir ayuda en las derrotas. Errar es no dar la talla. El otro puede y yo no.