Oraciones que alinean patitos

Lejos de la contaminación
Daniel y sus amigos: Ananías, Misael y Azarías eran jóvenes de Judá con un buen pasar, quienes repentinamente vivieron algo que cambió sus vidas para siempre: el rey de Babilonia, Nabucodonosor sitió a Jerusalén y luego la conquistó. Al dolor, al temor y al desgaste del sitio, les sobrevino el ser separados de sus familias y llevados junto con otros jóvenes israelitas, por Aspenaz el jefe de los oficiales de Babilonia a un entrenamiento que duraría tres años.

Daniel y sus amigos: Ananías, Misael y Azarías eran jóvenes de Judá con un buen pasar, quienes repentinamente vivieron algo que cambió sus vidas para siempre: el rey de Babilonia, Nabucodonosor sitió a Jerusalén y luego la conquistó. Al dolor, al temor y al desgaste del sitio, les sobrevino el ser separados de sus familias y llevados junto con otros jóvenes israelitas, por Aspenaz el jefe de los oficiales de Babilonia a un entrenamiento que duraría tres años.

Propósito y adversidad
Los principios sobre los cuales Dios basó el universo se cumplen para todos los seres humanos. Nuestra sociedad está llena de historias de gente común que superando todos los obstáculos [oposición y rechazo], nos dejó un legado de perseverancia más allá de toda adversidad:

Los principios sobre los cuales Dios basó el universo se cumplen para todos los seres humanos. Nuestra sociedad está llena de historias de gente común que superando todos los obstáculos [oposición y rechazo], nos dejó un legado de perseverancia más allá de toda adversidad:

Soñar imposibles
Nada más motivante, desafiante y transformador que el atreverte a soñar un imposible.

Nada más motivante, desafiante y transformador que el atreverte a soñar un imposible.

Elige tus batallas
Si lees todo el pasaje, podrás ver a un David que obedeciendo el mandato de su padre llega casi sin quererlo al campo de batalla donde el gigante Goliat tenía a todo el ejército israelí aterrado y profundamente perturbado (vs. 11).

Si lees todo el pasaje, podrás ver a un David que obedeciendo el mandato de su padre llega casi sin quererlo al campo de batalla donde el gigante Goliat tenía a todo el ejército israelí aterrado y profundamente perturbado (vs. 11).

En un instante, todo puede cambiar
Es posible que haya momentos en la vida donde te sientas “atrapado”, como si no tuvieras escapatoria de aquello que estas viviendo. Llega la noche y esperas que algo cambie, pero al despertar todo continúa igual, y te preguntas:

Es posible que haya momentos en la vida donde te sientas “atrapado”, como si no tuvieras escapatoria de aquello que estas viviendo. Llega la noche y esperas que algo cambie, pero al despertar todo continúa igual, y te preguntas:

Libre del temor
Todos experimentamos temor.

Todos experimentamos temor.

Busca la paz de Dios
Acepté a Cristo como Señor de mi vida cuando tenía 20 años y el regalo más precioso que El me dio fue su paz. Desde ese momento no hubo un solo día de mi vida en el cual no me diera cuenta inmediatamente cuando me quedaba sin esa paz. Y cuando eso ocurría era porque había permitido que en mi vida entraran el afán o el pecado (la mejor explicación sobre que es el pecado la da el pastor Carlos Mraida al decir que pecado es la separación del ser humano de Dios como su Padre).

Acepté a Cristo como Señor de mi vida cuando tenía 20 años y el regalo más precioso que El me dio fue su paz. Desde ese momento no hubo un solo día de mi vida en el cual no me diera cuenta inmediatamente cuando me quedaba sin esa paz. Y cuando eso ocurría era porque había permitido que en mi vida entraran el afán o el pecado (la mejor explicación sobre que es el pecado la da el pastor Carlos Mraida al decir que pecado es la separación del ser humano de Dios como su Padre).

Mente de esclavo o de conquista?
El apóstol Pablo nos plantea la madre de todas las batallas de nuestra vida: cuando llegamos a Cristo, nuestra mente tiene que ser cambiada, todo lo que aprendimos, todo lo que creemos que somos o podemos, lo tenemos que reaprender, a través de la mirada que Dios el Padre tiene de nosotros.

El apóstol Pablo nos plantea la madre de todas las batallas de nuestra vida: cuando llegamos a Cristo, nuestra mente tiene que ser cambiada, todo lo que aprendimos, todo lo que creemos que somos o podemos, lo tenemos que reaprender, a través de la mirada que Dios el Padre tiene de nosotros.